Durante su intervención ante la Conferencia Episcopal Española, el pontífice calificó los abusos sexuales como una "plaga" y llamó a la Iglesia a responder con escucha, reparación y una cultura del cuidado.
El papa León XIV volvió a referirse este lunes a la crisis de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica durante su intervención ante la Conferencia Episcopal Española. Horas después de su discurso en el Congreso de los Diputados, el pontífice apeló a los obispos a afrontar esta realidad desde la “verdad, justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado”.
Aunque sin mencionar explícitamente a las víctimas de abusos, León XIV hizo referencia a quienes han sido “heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero”, y definió esta problemática como una “plaga” que exige una respuesta firme por parte de la comunidad eclesial.
“No faltan los que viven momentos de oscuridad y nos reclama que nos hagamos para ellos samaritanos. Uno de los más dolorosos es con aquellos que han sido heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero. Ante esta plaga, la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado”, afirmó.
El Papa insistió además en la necesidad de garantizar espacios de acogida y acompañamiento para los afectados. “Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación”, añadió.
Las declaraciones llegan pocas horas antes de la reunión privada que León XIV mantendrá con algunas víctimas de abusos cometidos por religiosos. Sin embargo, el encuentro ha generado malestar entre diversas asociaciones de supervivientes, que cuestionan los criterios de selección de los participantes y denuncian la exclusión de los principales colectivos representativos.
En un comunicado conjunto, organizaciones como la Asociación Nacional Infancia Robada, Justice Initiative España, AVA Navarra, Lulacris, Colectivo El Vedat y la Plataforma de Víctimas de La Salle expresaron su preocupación por la falta de pluralidad en los espacios de diálogo previstos con el pontífice. Según sostienen, los encuentros “no reflejan la diversidad ni la representatividad” de las víctimas.
Las críticas apuntan también a la decisión de la Iglesia de priorizar la participación de personas vinculadas al programa Repara, impulsado por el Arzobispado de Madrid en 2020. Las asociaciones consideran que tanto esta iniciativa como el Plan PRIVA, promovido por la Iglesia en 2024, resultan insuficientes para abordar la magnitud del problema y garantizar procesos efectivos de reconocimiento, reparación y justicia.
“Consideramos que esta estrategia ha contribuido a silenciar a las asociaciones formadas por las propias víctimas y a imponer una versión parcial de la realidad”, señalaron los colectivos, que reclaman una mayor participación de los supervivientes en el diseño de las medidas de atención y reparación.
Fuente: Infobae