Mercedes vivió hoy un día especial como cada 8 de enero, miles de personas se acercan al santuario de Gauchito Gil para agradecer o pedir. Una multitud ya fue el fin de semana.
Alrededor de 100.000 visitantes ya visitaron la ciudad de Mercedes, para rendir honor al Gauchito Gil, de cuya muerte se cumplen hoy 148 años, para lo cual se desplegaron cerca de 500 efectivos policiales.
Con delegaciones en micros de larga distancia llegados desde diversos puntos del país, desde el fin de semana comenzó a sentirse la devoción popular por el Gauchito Gil en nuestra ciudad.
A la noche se veló la "Cruz de las Catacumbas" y este 8 se realizó una misa frente a la tumba del gaucho, tras la cual partió la peregrinación hacia el predio por la Ruta 123.
Gauchito Gil
Es una figura religiosa, un “santo popular”, que no está comprendido dentro de la liturgia oficial católica ni en la evangélica.
Antonio Mamerto Gil Núñez, nació alrededor de 1840 y fue asesinado el 8 de enero de 1878.
Circulan diferentes historias circulan sobre él. La más común indica que a mediados del siglo XIX, Gil, que trabajaba en el campo, comenzó una relación romántica con una viuda adinerada de su ciudad natal. A los hermanos de la joven y al jefe de la policía local, que estaba enamorado de la misma mujer, no les gustó esta relación. Gil se vio obligado a huir y se alistó como soldado en la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) entre Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay.
A su regreso, fue llamado a luchar junto al Partido Autonomista de Corrientes en la guerra civil contra el Partido Liberal. Pero se negó. Entonces, fue perseguido por los militares y capturado finalmente en enero de 1878.
Como era considerado un desertor, el 8 de enero fue colgado de su pie en un árbol de espinillo, a ocho kilómetros de su pueblo natal, y degollado.
Se dice que antes de su ejecución le dijo a su verdugo que su hijo estaba gravemente enfermo y que debía orar en nombre de Gil para implorar su curación. El verdugo siguió las instrucciones y su hijo se curó.
La noticia del supuesto milagro rápidamente se difundió por los pueblos y así nació el mito del Gauchito Gil.
Se construyó un santuario cerca de su tumba que recibe diariamente a decenas de peregrinos que le rezan para pedirle prosperidad, trabajo, amor o éxito.