El Carnaval de Río de Janeiro volverá a posicionarse en 2026 como uno de los principales imanes turísticos para los argentinos.
Sin embargo, viajar durante esas fechas implicará un mayor desembolso en comparación con el año pasado, cuando el fin de semana largo cayó en marzo y permitió acceder a tarifas más moderadas. De acuerdo con una importante empresa del sector, el feriado de Carnaval registra este año una suba cercana al 13% interanual, impulsada por la fuerte concentración de la demanda y una oferta que comienza a ajustarse a medida que se acerca febrero.
En la Argentina, los feriados de Carnaval están previstos entre el 14 y el 17 de febrero, mientras que en Río de Janeiro la celebración se extiende por más de una semana. La agenda oficial comenzará el viernes 13 y se prolongará hasta el sábado 21, con los desfiles principales del Grupo Especial programados para el domingo 15 y el lunes 16. El epicentro será, una vez más, el Sambódromo Marquês de Sapucaí, donde las principales escuelas de samba despliegan un espectáculo que moviliza a miles de turistas y concentra buena parte del gasto del viaje.
El impacto económico de los feriados de Carnaval ya mostró cifras relevantes en 2025. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), ese fin de semana largo movilizó a 2,8 millones de turistas dentro del país, un 7,6% más que el año anterior. El gasto total alcanzó los $701.064 millones, con un promedio diario de $89.167 por persona.
Cuánto cuesta vivir el Carnaval de Río
Uno de los gastos centrales del viaje es el acceso al Sambódromo. Las entradas generales parten desde los u$s30 y pueden llegar a los u$s90, mientras que en los sectores premium los valores superan los u$s400 por persona. Desde el sector turístico advierten que los lugares más demandados ya son escasos y que la disponibilidad suele reducirse drásticamente pocas semanas antes del evento.
El mayor peso en el presupuesto, sin embargo, corresponde a los paquetes turísticos. Para el Carnaval 2026, los valores muestran un fuerte salto interanual. En hoteles cinco estrellas, el costo final por persona para el fin de semana largo se ubica entre $3,3 y $3,6 millones. Las opciones de cuatro estrellas rondan los $2,6 millones, mientras que los paquetes en hoteles tres estrellas oscilan entre $1,8 y $2,1 millones. En la mayoría de los casos, estos precios no incluyen traslados internos ni entradas a los desfiles, lo que eleva aún más el gasto total.
Organizar el viaje de manera independiente aparece como una alternativa para quienes buscan mayor flexibilidad y posibles ahorros. Comprar los pasajes aéreos por separado y optar por alquileres temporarios, especialmente fuera de las zonas más demandadas, puede resultar más económico. Aun así, las agencias coinciden en que los valores tienden a ajustarse al alza a medida que se acerca febrero, empujados por la alta ocupación prevista.
Brasil, más caro pero aún atractivo
El encarecimiento del Carnaval convive con señales de enfriamiento en otros segmentos del turismo en Brasil. José Luis Saravia, corredor inmobiliario argentino radicado en el país vecino, señaló que la temporada está “más de un 30% por debajo del año pasado”, lo que ya generó una baja en los alquileres temporarios. “Algunos clientes argentinos me dijeron que van a elegir febrero porque es más barato”, explicó, con expectativas de un repunte de último momento.
Un informe de Focus Market junto a Naranja X, que analiza el caso de una familia tipo de cuatro integrantes y un viaje de 15 días con pasajes aéreos y hotel tres estrellas con desayuno, muestra que en Río de Janeiro el aumento interanual es del 6%, impulsado principalmente por el encarecimiento de los pasajes. Para ese grupo familiar, el costo del aéreo asciende en promedio a $5.652.727 y, al sumar la hotelería, el gasto total alcanza los $8.412.283.
Según Damián Di Pace, director de Focus Market, durante 2025 se observó un mayor interés por escapadas cortas y viajes de fin de semana, una tendencia explicada por la evolución dispar de las monedas. Mientras el peso argentino se depreció 36,97%, el real brasileño y otras monedas regionales se apreciaron entre 7% y 13%, encareciendo el consumo en el exterior.
Pese a este contexto, el flujo turístico se mantuvo en alza. En 2025 viajaron a Brasil 3.386.823 argentinos, un 72% más que el año anterior. Ese número representó más de un tercio del récord histórico de 9,28 millones de llegadas internacionales que recibió el país vecino, según datos de Embratur, confirmando que, aun con precios más altos, Río y su Carnaval siguen siendo una apuesta fuerte para el turismo argentino.