Corrientes, Wednesday 25 de February de 2026

La Policía Rural y Ecológica detectó irregularidades en los sellos sanitarios y restos de tierra y pasto en cortes bovinos exhibidos para la venta. Se secuestraron 20 kilos de carne y la mercadería fue declarada no apta para el consumo.

 

Un control de rutina realizado en la ciudad de Curuzú Cuatiá encendió las alarmas sanitarias y judiciales. Personal de la Policía Rural y Ecológica, junto al veterinario policial, inspeccionó una carnicería ubicada en calle Chiclana 855, donde detectó que los sellos colocados sobre la carne que certifican su origen y control bromatológico presentaban visibles irregularidades, asemejándose más a una mancha que a una marca oficial.

Además, los efectivos constataron que los cortes exhibían restos de tierra y pasto, una situación incompatible con los estándares de faena en frigoríficos habilitados, como exige la normativa vigente.

El procedimiento se inició de oficio el pasado 23 de febrero, bajo la figura de supuesta infracción al artículo 206 del Código Penal Argentino. En el lugar se verificó la existencia de un cuarto de toro recientemente faenado, con tinta violeta poco visible.

Ante esta situación intervino el área de Bromatología municipal, que labró las actas correspondientes. Por disposición del fiscal rural y ambiental, Dr. Oscar Cañete, se solicitó una orden de allanamiento y secuestro. La medida fue autorizada por el juez de Garantías, Dr. Martín José Vega.

Durante el operativo se incautaron aproximadamente 20 kilos de cortes bovinos paleta, garrón, espinazo cervical y antebrazo/húmero, categoría toro. El veterinario policial determinó que la carne presentaba restos contaminantes, como tierra y material orgánico, por lo que fue considerada no apta para consumo humano y será desnaturalizada mediante incineración.

En tanto, un segundo allanamiento realizado en un establecimiento rural arrojó resultado negativo.

La causa continúa en etapa investigativa.