Internacional, Tuesday 17 de March de 2026

Un informe de especialistas europeos señala que el fenómeno podría elevar la temperatura mundial a niveles récord y provocar sequías, inundaciones e incendios en distintas regiones del planeta. La acumulación de gases de efecto invernadero agravaría sus efectos.

Científicos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo advirtieron sobre la posible llegada de un “súper El Niño” hacia fines de 2026 y durante 2027, un evento climático de gran intensidad que podría elevar la temperatura global a niveles récord y provocar fenómenos extremos en distintas regiones del mundo.

El alerta surge de un informe reciente reproducido por el diario estadounidense The Washington Post, en el que especialistas señalan que el sistema climático actual, afectado por la acumulación de gases de efecto invernadero, podría no lograr disipar el calor generado por el fenómeno, lo que incrementaría su impacto a escala global.

El fenómeno de El Niño consiste en el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico tropical, lo que altera los patrones atmosféricos y genera cambios en el clima en todo el planeta. Según los expertos, una versión más intensa podría tener consecuencias significativas tanto en América como en otras regiones.

Entre los efectos previstos se menciona un aumento de la temperatura media global durante 2027, junto con una mayor probabilidad de sequías, incendios forestales, lluvias intensas e inundaciones. También se anticipan cambios en la actividad de huracanes, con menor formación en el Atlántico pero mayor riesgo en el Pacífico.

El informe advierte que zonas del oeste de Estados Unidos podrían enfrentar condiciones de calor extremo y escasez de lluvias, mientras que otras regiones, especialmente en el sur del país, tendrían más probabilidades de precipitaciones intensas durante el invierno del hemisferio norte.

De todos modos, los especialistas remarcan que los pronósticos aún deben confirmarse en los próximos meses, ya que este tipo de fenómenos se caracteriza por su comportamiento irregular y por la dificultad para predecir con precisión su evolución.

El Niño ocurre en intervalos variables, generalmente entre dos y diez años, y cada episodio presenta características propias. Por eso, los científicos continúan monitoreando el comportamiento del océano Pacífico para determinar si este escenario se concreta y cuál podría ser su verdadero impacto sobre el clima global.