Nacional, Saturday 21 de March de 2026

El hecho ocurrió en la comisaría 16ª y quedó registrado por cámaras de seguridad. La víctima había acudido para radicar una denuncia, pero el oficial se negó a tomarla y reaccionó con insultos y agresiones físicas. Fue desafectado por tres meses.

 

Un grave episodio de violencia policial tuvo lugar en la ciudad de Mar del Plata, donde una mujer fue insultada y golpeada por un efectivo al intentar realizar una denuncia en una dependencia policial. La secuencia, que generó indignación, quedó registrada por las cámaras de seguridad del lugar.

La víctima, Teresa Lissalt del Pilar, se presentó en la comisaría 16ª junto a su pareja para denunciar una presunta estafa vinculada a la venta de productos a través de Marketplace. Según relató en diálogo con Canal 8, personas desconocidas utilizaban su negocio como punto de retiro para operaciones fraudulentas.

“Recibí un mensaje de una amiga con capturas de que estaban vendiendo mis espejos por Marketplace con otro precio. Le empezaron a escribir y se retiraban en mi negocio”, explicó. Sin embargo, al acudir a la dependencia, el oficial a cargo un subteniente con más de 17 años de servicio se negó a tomarle la denuncia al considerar que “no había delito penal”, ya que no se había producido un robo físico.

La situación se tensó cuando la mujer insistió en que su caso fuera atendido. “¿Cómo que no nos robaron nada? Nos hacen quedar mal”, le reclamó. Ante la insistencia, el efectivo respondió de forma agresiva y la insultó.

Cuando Teresa intentó registrar la situación con su teléfono celular, el policía se levantó de su escritorio, la empujó hacia la salida y la golpeó, generando un forcejeo. En medio del altercado, la mujer pidió ayuda a su pareja mientras otros efectivos intervenían, visiblemente sorprendidos por lo ocurrido.

“Él me agrede verbalmente, yo me vuelvo para filmarlo y ahí empieza el forcejeo y los empujones. Tengo lesiones de un oficial de policía”, denunció la víctima.

Tras el episodio, el comisario de la dependencia intervino, contuvo a la mujer y reconoció que el agente debió haber tomado la denuncia. Según Teresa, el superior se disculpó y admitió que la situación “se le escapaba de las manos”, además de señalar que el oficial ya presentaba antecedentes de conducta conflictiva.

Como consecuencia del hecho, el subteniente fue desafectado de sus funciones por un período de tres meses mientras avanza la investigación. El caso reabre el debate sobre el accionar policial y los mecanismos de control ante situaciones de abuso de autoridad.