Nacional, Tuesday 31 de March de 2026

El hombre aseguró que el arma utilizada por su nieto de 15 años fue sustraída de su vivienda y negó haberle enseñado a usarla. El adolescente es inimputable y el caso sigue bajo investigación judicial.

El abuelo del adolescente que protagonizó un ataque armado en una escuela de San Cristóbal, provincia de Santa Fe, aseguró que la escopeta calibre 12/70 utilizada en el hecho había sido robada de su propiedad y confirmó que ya realizó la denuncia correspondiente.

“La escopeta fue robada de acá adentro. La denuncia está hecha. Esto me genera muchísima tristeza”, expresó en declaraciones televisivas. Además, aclaró que no reside en esa localidad y que mantenía escaso contacto con su nieto. “Él nunca cazó conmigo. Ni siquiera tengo cartuchos. Yo no le enseñé nunca a usarla”, afirmó.

Tras el ataque, un asistente escolar intervino rápidamente, logró reducir al agresor sujetándolo por el cuello y permitió su traslado a un centro de alojamiento de menores en la ciudad de Santa Fe.

El joven fue catalogado como inimputable, ya que la nueva Ley Penal Juvenil aún no se encuentra vigente y su aplicación está prevista para 180 días después de su publicación en el Boletín Oficial.

La investigación confirmó que el arma, una escopeta de doble cañón, estaba cargada al momento de ser secuestrada por las autoridades. En el lugar, los peritos hallaron dos vainas servidas, cartuchos, perdigones, una mochila y prendas de vestir. Además, en el patio del establecimiento se encontraron restos de munición.

Los análisis realizados al adolescente, incluyendo dermotest, dieron resultado positivo en ambas manos, lo que refuerza su vinculación directa con el disparo.

El expediente quedó a cargo de la fiscal de menores Carina Gerbaldo, con la colaboración del fiscal Mauricio Espinoza, en el ámbito del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe.

En paralelo, el Gobierno provincial trabaja junto a las áreas de Salud, Educación, Justicia y Seguridad. Hasta el momento, no se realizaron allanamientos en la vivienda del acusado.

Mientras avanza la investigación, surgen testimonios que apuntan a una posible situación de bullying sufrida por el joven. Un padre de una alumna aseguró que el adolescente atravesaba episodios reiterados de hostigamiento y que incluso habría anticipado el hecho días antes, sin que se activaran alertas.

Como consecuencia del ataque, seis estudiantes resultaron con heridas leves y fueron atendidos en el hospital local. Otros dos fueron derivados al Hospital Regional de Rafaela, entre ellos un menor de 13 años que ingresó en estado crítico, aunque luego fue estabilizado.

Fuente: Infobae