El Comité Mercedes de la Unión Cívica Radical continúa revalorizando historias inspiradoras protagonizadas por mujeres que transforman la comunidad, una iniciativa que realizan cada semana para reconocer a quienes dejan huella día a día.
Entre las homenajeadas estuvo Delfina Gagliardone de Benítez, conocida por todos como "Chiquita", quien dedicó la vida a los demás. A sus 80 años, madre de seis hijos, abuela de 19 nietos y bisabuela de siete bisnietos, no solo formó una gran familia, sino que volcó ese cariño hacia toda la comunidad, convirtiéndose en una presencia imprescindible en la vida de muchos.
Su camino comenzó en el barrio José María Gómez, donde, como docente de la Escuela N.º 517, dejó mucho más que enseñanzas: dejó valores, contención y huellas imborrables en generaciones que crecieron bajo su mirada atenta y su corazón generoso. Pero su vocación no terminó en las aulas: Chiquita siempre fue más allá. Cuando otros veían dificultades, ella encontraba razones para acercarse. En barrios como San Martín, en tiempos en que llegar no era fácil, ella llegaba igual: con carretillas, con esfuerzo, con vecinos solidarios, pero sobre todo con un compromiso inquebrantable y una profunda empatía por quienes más lo necesitaban.
Fue y es impulsora incansable del desarrollo comunitario: promovió espacios de contención y crecimiento para mujeres, transformó su hogar en un taller de manualidades y en un espacio de oportunidades donde enseñó, acompañó y alentó a muchas a aprender, emprender y valerse por sí mismas, a través de talleres de manualidades, pastas y tejidos. Además, fue una de las impulsoras de la Capilla San Cayetano, hoy un lugar que no solo convoca a la oración, sino que abraza, contiene y reúne a toda una comunidad.

Doña Ina Verdún
Otra de las personas reconocidas fue la vecina del Barrio Rafael Flores en mérito a su destacada trayectoria de vida, su compromiso con la comunidad y su permanente vocación de servicio, desde la sencillez de su hogar, un espacio de encuentro espiritual y contención, en todos estos años ha mantenido viva la devoción a San Pantaleón.