El fundador de CNN falleció a los 87 años tras una larga lucha contra la demencia con cuerpos de Lewy. Visionario, provocador y filántropo, transformó la forma en que el mundo consume información y dejó una huella duradera en los medios globales.
Ted Turner, el empresario que cambió para siempre la industria de las noticias al crear el primer canal informativo de 24 horas, murió este miércoles a los 87 años. La noticia fue confirmada por Turner Enterprises, la compañía que dio origen a un imperio mediático que redefinió el periodismo contemporáneo.
De personalidad audaz y temperamento desafiante, Turner fue conocido tanto por su instinto empresarial como por su estilo provocador. Apodado “Captain Outrageous” y “The Mouth of the South”, cultivó una imagen tan polémica como influyente. “Si tan solo tuviera un poco de humildad, sería perfecto”, dijo alguna vez, en una frase que sintetiza la confianza con la que condujo sus negocios.
Nacido en Cincinnati en 1938, su vida estuvo marcada por contrastes desde temprano. Tras una juventud atravesada por la disciplina militar y episodios de rebeldía —incluida su expulsión de la Universidad de Brown—, su destino cambió drásticamente a los 24 años, cuando debió hacerse cargo de la empresa de vallas publicitarias de su padre luego de su suicidio. A partir de ese momento, no solo salvó el negocio familiar, sino que lo transformó en la base de un ambicioso proyecto mediático.
Su salto a la televisión se consolidó en 1970 con la compra de una estación en Atlanta, germen de lo que luego sería Turner Broadcasting System. Pero su jugada más arriesgada llegó en 1980, cuando lanzó CNN. En sus inicios, el canal fue subestimado y ridiculizado por competidores debido a su bajo presupuesto. Sin embargo, Turner apostó a una idea revolucionaria: ofrecer noticias en cualquier momento del día, permitiendo al público decidir cuándo informarse.
El punto de inflexión se produjo durante la Guerra del Golfo en 1991, cuando CNN transmitió en vivo desde Bagdad en medio de los bombardeos, convirtiéndose en una fuente global de información en tiempo real. Ese momento marcó el nacimiento de una nueva era en el periodismo.
El imperio de Turner creció rápidamente e incluyó señales como TBS, TNT, Cartoon Network y Turner Classic Movies. También incursionó en el deporte como propietario de equipos profesionales y creador de los Goodwill Games, en un intento por tender puentes durante la Guerra Fría. Su influencia se expandió además a América Latina, donde sus canales contribuyeron a diversificar la oferta informativa y de entretenimiento.
En 1996, protagonizó una de las mayores fusiones del sector al integrar su compañía con Time Warner. Sin embargo, la posterior unión con AOL en 2001 resultó un fracaso histórico que erosionó su fortuna y su poder dentro de la empresa. Con el tiempo, el propio Turner reconoció el error de haber cedido el control.
Lejos de los negocios, dedicó sus últimos años a la filantropía. En 1998, donó mil millones de dólares para la creación de la Fundación de las Naciones Unidas, impulsando proyectos vinculados al desarrollo sostenible, la salud y el cambio climático. Además, fue un activo conservacionista, comprometido con la protección de especies en peligro y la preservación del medio ambiente.
Turner deja un legado que trasciende la televisión: cambió la velocidad y el alcance de la información global, redefinió el rol de los medios y utilizó su fortuna para impulsar causas de impacto mundial. Le sobreviven sus cinco hijos, 14 nietos y dos bisnietos.