Nacional, Saturday 16 de May de 2026

La Justicia salteña resolvió que un hombre deberá aportar una suma mensual para cubrir alimento, vacunas, medicamentos y controles veterinarios del perro que compartía con su expareja.

La Justicia de Salta dictó un fallo considerado inédito al ordenar que un hombre pague una cuota alimentaria mensual para el perro que compartía con su expareja antes de la separación. La medida fue adoptada luego de que la mujer quedara a cargo del cuidado permanente del animal y reclamara asistencia económica para afrontar los gastos diarios vinculados a su bienestar.

Según la resolución, el aporte económico deberá destinarse exclusivamente a cubrir necesidades del perro, como alimento, controles veterinarios, vacunas y medicamentos. Además de fijar la cuota, el tribunal estableció un régimen de comunicación y cuidado compartido, que contempla visitas regulares y períodos de residencia alternada para la persona que ya no convive con la mascota.

En los fundamentos, la Justicia salteña remarcó que los animales domésticos no pueden ser tratados simplemente como bienes patrimoniales o "cosas", sino como seres sintientes, es decir, con capacidad de experimentar sensibilidad y formar parte del entorno afectivo de una familia. Bajo ese criterio, el fallo sostuvo que las responsabilidades de cuidado corresponden a ambos dueños, independientemente de con quién resida el animal tras la separación.

La decisión se inscribe dentro de una tendencia judicial que empieza a reconocer el concepto de familia multiespecie, una mirada que considera a perros y gatos como integrantes activos del hogar. Aunque todavía no existe una legislación nacional específica sobre este tipo de situaciones, distintos tribunales del país ya avanzaron con acuerdos y resoluciones vinculadas al mantenimiento, visitas y cuidados de mascotas compartidas, especialmente en casos de separaciones conflictivas.