En un rápido y eficaz procedimiento conjunto, efectivos de la Dirección de Investigación Criminal (D.I.C.) y de la Comisaría Quinta Urbana lograron recuperar la totalidad de un cargamento de aceite comestible que había sido sustraído mediante una estafa.
En un rápido y eficaz procedimiento conjunto, efectivos de la Dirección de Investigación Criminal (D.I.C.) y de la Comisaría Quinta Urbana lograron recuperar la totalidad de un cargamento de aceite comestible que había sido sustraído mediante una estafa. La mercadería incautada posee un valor comercial que ronda los $28 millones, según precisaron fuentes policiales.
El aforo de la mercadería recuperada por la fuerza policial representa un duro golpe económico para la banda delictiva luego que el cargamento, que ya fue restituido a su legítimo propietario por orden judicial, consistía en un total de catorce pallets que con 954 cajas de aceite de girasol.
El desglose oficial de la carga incluye 420 cajas en la presentación de 4.5 litros, las cuales equivalen a 1.680 unidades, junto con otras 534 cajas en el formato de 900 mililitros, que representan 6.408 unidades listas para la venta minorista, detallaron.
En total, el rápido accionar evitó la pérdida de más de ocho mil envases que ya se reinsertaron legalmente en el circuito comercial de su dueño original.
Estafa planificada
El hecho delictivo comenzó como una supuesta operación comercial de rutina, mediante la cual un transporte de cargas trasladó la mercadería desde Buenos Aires hasta la ciudad de Corrientes. Los estafadores pactaron la descarga inicial de los pallets en la intersección de calle Niño Jesús y Avenida Cazadores Correntinos.
Mediante engaños, el supuesto comprador solicitó al chofer trasladar otra parte de la carga hacia una dirección en calle Esteban Bajac al 4000 para concretar el pago total, pero dicha localización resultó ser inexistente.
Aprovechando la ausencia del transportista, los delincuentes utilizaron un segundo camión para retirar rápidamente el aceite del primer punto y darse a la fuga. Al regresar el chofer y notar el engaño, radicó la denuncia formal de manera inmediata en la Comisaría Quinta.
Las tareas de inteligencia, que incluyeron el análisis exhaustivo de cámaras de seguridad, permitieron determinar que el millonario cargamento había sido trasladado a la vecina localidad de San Luis del Palmar a través de la Ruta Provincial 5.
Allí, la mercadería ya estaba siendo distribuida de manera ilegal en las góndolas de distintos supermercados de la zona.
Por disposición del fiscal interviniente, las fuerzas de seguridad ejecutaron los procedimientos de secuestro formal en los comercios locales, logrando recuperar hasta la última unidad del producto.
El Jefe de la Policía de Corrientes, comisario general Lic. Miguel Ángel Leguizamón, se hizo presente en el lugar de los procedimientos para felicitar formalmente al personal de la D.I.C. y de la Comisaría Quinta por el éxito del operativo. Fuentes del caso confirmaron que los autores materiales ya están plenamente identificados y son intensamente buscados por la justicia.