En tiempos modernos, donde la desconfianza suele ganar terreno y la mirada de la sociedad sobre las instituciones es cada vez más exigente, encontrarse con gestiones transparentes no solo es una bocanada de aire fresco; es un hecho que merece ser destacado y aplaudido de pie.
Lo que acaba de suceder en la asamblea de Purajhei Porá es el fiel reflejo de que, cuando hay voluntad, compromiso y honestidad, las cosas se hacen bien.
?La institución llevó a cabo su asamblea general dejando sobre la mesa un balance detallado y un inventario minucioso de absolutamente todo lo realizado desde aquella renovación de autoridades en abril de 2024. No hubo lugar para las dudas ni para los grises.
?Si analizamos la gestión desde lo institucional, el calificativo es uno solo: IMPECABLE. En lo que respecta a estadísticas y resultados, esta comisión directiva ha demostrado un desempeño espectacular. Pero donde realmente se llevan todos los laureles, en una época económica tan compleja como la actual, es en el manejo de la caja y la administración. Una gestión para sacarse el sombrero.
?Muchas veces se le exige a las entidades intermedias y a los clubes que "muestren los números", que rindan cuentas de cara a sus socios y a la comunidad. Este grupo de jóvenes dirigentes no solo cumplió con el estatuto, sino que elevó la vara de la responsabilidad civil y dirigencial, exponiendo con total claridad el fruto de su trabajo hasta el día de la fecha.
?La juventud al frente de las instituciones suele venir acompañada de prejuicios sobre la supuesta "falta de experiencia". Sin embargo, los hechos hablan más fuerte que las palabras. Purajhei Porá ha demostrado que la juventud no es sinónimo de improvisación, sino de empuje, orden y, por sobre todas las cosas, una honestidad inquebrantable.
?Un verdadero ejemplo a seguir para todo el entramado institucional de nuestra región. Cuando se trabaja con las cuentas claras y el corazón en la camiseta, el éxito de la gestión está garantizado.
Por Facundo Mendoza