Internacional, Monday 29 de June de 2026

El recién nacido sobrevivió junto a su madre bajo los restos de un edificio colapsado en La Guaira. El rescate fue llevado adelante por voluntarios que trabajaron durante más de 33 horas en medio de la falta de electricidad, comunicaciones y asistencia oficial.

Un conmovedor rescate mantuvo en vilo a toda Venezuela luego de que un bebé de apenas 18 días y su madre fueran encontrados con vida tras permanecer más de 30 horas atrapados bajo los escombros de un edificio derrumbado en La Guaira a causa de un terremoto.

El pequeño Juan David Trujillo Patiño y su madre, Dayana Patiño, fueron localizados gracias al esfuerzo de familiares y decenas de voluntarios que, con herramientas improvisadas, trabajaron sin descanso para abrir un túnel entre los restos de la estructura.

La voluntaria Andreina Quintero, una de las protagonistas del operativo, relató que el llanto del bebé fue clave para mantener la esperanza durante las tareas de rescate. El recién nacido fue extraído primero y trasladado de inmediato a una clínica, mientras que dos horas más tarde lograron liberar también a su madre, quien era dada por muerta por muchas personas debido al tiempo transcurrido.

Durante el operativo, los rescatistas improvisaron una manguera con un embudo para suministrar agua a Dayana y mantenerla hidratada mientras continuaban retirando escombros de manera manual. La ausencia de electricidad, señal telefónica y equipos especializados dificultó enormemente el trabajo.

Quintero denunció que durante las primeras 48 horas la ayuda estatal fue prácticamente inexistente y que las labores de rescate estuvieron a cargo exclusivamente de civiles. Recién después comenzaron a intervenir organismos oficiales, aunque, según afirmó, muchos de ellos carecían de herramientas fundamentales para este tipo de emergencias.

El terremoto dejó además cientos de familias sin hogar, obligadas a refugiarse en condiciones muy precarias. La falta de registros oficiales también complicó la búsqueda de personas desaparecidas, mientras que voluntarios continúan recorriendo refugios y zonas afectadas para localizar sobrevivientes.

Actualmente, Dayana Patiño y su hijo permanecen internados en una clínica privada de Caracas, donde evolucionan favorablemente. La madre recibió tratamiento por lesiones en la espalda y otras heridas, mientras que el bebé logró recuperarse tras permanecer más de un día sin alimentarse y ya volvió a ser amamantado.

La historia de ambos se convirtió en un símbolo de esperanza en medio de la tragedia y puso de manifiesto la solidaridad de cientos de voluntarios que arriesgaron sus vidas para salvar a quienes permanecían atrapados bajo los escombros.

Fuente: Infobae