Nacional, Wednesday 15 de July de 2026

El gesto se produjo pese a las estrictas restricciones impuestas por la FIFA y el operativo de seguridad que prohibía cualquier manifestación de carácter político.

La histórica victoria de la Selección Argentina sobre Inglaterra por 2 a 1 en Atlanta no solo dejó como saldo la clasificación a una nueva final del Mundial, sino también una imagen que rápidamente dio la vuelta al mundo.

Una vez consumado el triunfo y mientras los jugadores celebraban la clasificación, un grupo de futbolistas argentinos desplegó sobre el césped del Mercedes-Benz Stadium una bandera blanca con letras negras que llevaba la inscripción: "Las Malvinas son argentinas".

El mediocampista Giovani Lo Celso fue uno de los principales encargados de colocar la bandera en una de las áreas del estadio, acompañado por varios de sus compañeros, en un gesto cargado de simbolismo luego de un encuentro con una fuerte carga histórica frente a Inglaterra.

La escena contrastó con el mensaje que había intentado transmitir el entrenador Lionel Scaloni durante la previa del partido. El director técnico buscó quitarle dramatismo al enfrentamiento al remarcar en conferencia de prensa que se trataba únicamente de "un partido de fútbol", evitando alimentar la histórica rivalidad entre ambos países.

Sin embargo, la celebración de los jugadores terminó convirtiéndose en un mensaje político que desafió las estrictas medidas establecidas para uno de los encuentros considerados de mayor riesgo del torneo.

En los días previos, la FIFA, junto con agencias federales, estatales y locales de Estados Unidos, había diseñado un amplio operativo de seguridad con más de 1.600 efectivos para garantizar el normal desarrollo del encuentro. Entre las disposiciones se estableció la prohibición de exhibir cualquier tipo de manifestación política, racial o considerada provocativa dentro del estadio.

Asimismo, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, había advertido a los simpatizantes argentinos que no podrían ingresar con banderas, carteles, camisetas u otros elementos vinculados a la cuestión de las Islas Malvinas, ya que serían retenidos en los controles de acceso.

No obstante, la restricción que alcanzó al público no impidió que, una vez finalizado el partido, fueran los propios protagonistas del histórico triunfo quienes llevaran el mensaje al centro de la escena, dejando una de las postales más comentadas de la clasificación argentina a la final del Mundial 2026.

Fuente: NA