El máximo ídolo argentino del Mundial 1978 y el héroe español de Sudáfrica 2010 fueron los encargados de ingresar el trofeo al estadio MetLife de Nueva Jersey antes de la definición entre Argentina y España.
La gran final del Mundial 2026 comenzó con un momento cargado de emoción y simbolismo. En la ceremonia previa al encuentro entre Argentina y España, la Copa del Mundo fue ingresada al estadio MetLife de Nueva Jersey por dos auténticas leyendas del fútbol: Mario Alberto Kempes y Andrés Iniesta.
El exdelantero cordobés, figura y máximo goleador de la Selección Argentina campeona del mundo en 1978, compartió ese privilegio con el histórico mediocampista español, recordado por convertir el gol que le dio a España su único título mundial en la final de Sudáfrica 2010.
Ambos futbolistas quedaron para siempre en la historia de sus selecciones al marcar los goles más trascendentales en las finales que consagraron a sus países como campeones del mundo. Por ese motivo, la FIFA los eligió para protagonizar uno de los momentos más esperados de la ceremonia inaugural de la final.
La imagen de Kempes e Iniesta llevando el trofeo más preciado del fútbol despertó una ovación de los miles de hinchas presentes en el estadio y aportó un marco de emoción a una final que enfrenta a dos selecciones con la ilusión de conquistar un nuevo capítulo glorioso en la historia de los Mundiales.