El entrenador de la Selección Argentina puso fin a su estadía en su pueblo natal con un cartel de agradecimiento en la casa de sus padres. Durante cinco días recibió el afecto de cientos de vecinos y seguidores
Lionel Scaloni dejó Pujato el sábado por la noche, poniendo fin a una visita que transformó por completo la rutina de la pequeña localidad santafesina de poco más de 3.000 habitantes. Antes de partir, el entrenador de la Selección Argentina dejó un emotivo mensaje escrito a mano en la puerta de la casa de sus padres: "¡¡Leo ya se fue anoche!! Gracias por tanto cariño", una sencilla despedida que rápidamente se viralizó en las redes sociales.
Durante cinco días, el campeón del mundo convivió con una multitud de vecinos y fanáticos que llegaron desde distintos puntos del país con el objetivo de obtener una fotografía, un autógrafo o simplemente saludar al técnico que llevó a la Albiceleste a la gloria.
La convocatoria fue tan grande que las autoridades debieron instalar un vallado perimetral frente a la vivienda familiar y reforzar la seguridad con efectivos policiales y agentes de tránsito para ordenar el constante flujo de visitantes.
Lejos de esquivar el contacto con la gente, Scaloni respondió con la humildad que lo caracteriza. En numerosas oportunidades salió de la casa para firmar camisetas, banderas, pelotas, fotografías y todo tipo de objetos. Incluso estampó su firma sobre una camioneta de juguete convertida en una "Scaloneta", un yeso, un automóvil ploteado con imágenes de la Selección y hasta la ropa que llevaba puesta un perro.
Uno de los momentos más simpáticos se produjo cuando un niño le acercó un contrato simbólico para renovar su vínculo con la Selección Argentina hasta 2030. Entre sonrisas, el entrenador aceptó firmarlo, despertando la ovación de quienes presenciaban la escena.
Las muestras de cariño también llegaron en forma de regalos. Scaloni recibió una torta decorada con la camiseta argentina y la tradicional "Scaloneta", cuadros con emotivas dedicatorias, vinos, dulces regionales y otros presentes preparados especialmente por comerciantes y artistas locales.
Entre los episodios más llamativos de su estadía también sobresalió la presentación improvisada de un grupo de chamamé, que interpretó su música frente al entrenador por pedido del propio Scaloni, según contaron luego los integrantes de la banda en redes sociales. Además, compartió una fotografía con un popular fanático disfrazado de capibara, otro de los momentos que rápidamente se hicieron virales.
Pese a la intensa agenda de saludos, el DT también encontró tiempo para disfrutar de sus costumbres. Se lo vio recorrer las calles de Pujato en bicicleta y el sábado asistió al club Alumni de Casilda para presenciar un encuentro de la Liga Casildense. Antes visitó las instalaciones de Sportivo Matienzo, la institución donde dio sus primeros pasos como futbolista, y recibió una plaqueta en reconocimiento a su trayectoria.
Con su partida, Scaloni inicia la última etapa de su descanso antes de volver a enfocarse en la Selección Argentina, que retomará la actividad entre fines de septiembre y comienzos de octubre en la primera ventana FIFA posterior al Mundial 2026.
Mientras tanto, continúa la expectativa sobre su futuro al frente del seleccionado nacional. Aunque aún no existe una definición oficial sobre su continuidad más allá de diciembre, el enorme respaldo y cariño recibido en Pujato volvió a demostrar el lugar que ocupa el entrenador en el corazón de los argentinos.