Nacional, Sunday 23 de August de 2026

La Cabaña Santa Rosa, de la familia Bellocq, vendió el 50% del reproductor por $300 millones en un remate realizado en Tres Arroyos. La operación, equivalente a unos USD 200.000 por la mitad del animal, se convirtió en el precio más alto jamás pagado por un reproductor bovino en el país.

Este fin de semana, en un remate realizado en la localidad bonaerense de Tres Arroyos, la Cabaña Santa Rosa, de la familia Bellocq, hizo historia al subastar el 50% de Álvaro, un toro de la raza Angus, por $300.000.000, equivalentes a unos USD 200.000.

La operación estableció un nuevo récord para un reproductor bovino en la Argentina. La mitad del animal quedó en manos de un consorcio de criadores y cabañeros de La Pampa, luego de una intensa puja en la que también participaron particulares y otros grupos de inversores.

La transacción fue confirmada por la Asociación Argentina de Angus, que destacó el carácter histórico de la operación. Alfredo Bellocq, propietario de la cabaña y del reproductor, definió a Álvaro como un animal excepcional.

“Álvaro es uno de esos toros que aparecen muy de vez en cuando; es un toro único”, afirmó Bellocq, quien consideró además que el ejemplar “puede hacer un aporte importante al Angus nacional”. Sobre el remate, sostuvo que fue “muy exitoso, con muy buenos valores, con mucha gente”.

Álvaro es hijo de Mateo y de una vaca perteneciente a la nueva generación del plantel de donantes de Santa Rosa, por lo que se trata de un reproductor de genética propia de la cabaña. Su nombre es un homenaje a Álvaro Moreira, responsable de la cobertura de redes de la Asociación Argentina de Angus.

Su desempeño durante 2026 también fue determinante para alcanzar semejante valorización. El toro obtuvo el título de Gran Campeón Macho Colorado en la última Exposición Angus de Otoño y fue distinguido como 3° Mejor Toro en la última Exposición Rural de Palermo, dos de los reconocimientos más importantes obtenidos dentro de la raza durante el año.

El uso del reproductor y la apertura del mercado

El consorcio pampeano que adquirió el 50% de Álvaro tendrá el uso exclusivo del toro durante el primer período de extracción de semen, hasta fines de este año. A partir de 2027, su genética quedará disponible para una comercialización más amplia, lo que permitirá extender el impacto de la inversión hacia numerosos establecimientos ganaderos.

La operación refleja, además, una tendencia creciente dentro del sector: los centros de inseminación artificial y los grupos de criadores están destinando inversiones cada vez mayores a reproductores de genética superior.

El valor de estos animales radica en su capacidad para transmitir y multiplicar características productivas mediante la inseminación artificial, convirtiendo a la genética de elite en un activo estratégico para las cabañas y también para los rodeos comerciales.

El nuevo récord supera la marca alcanzada en 2025, cuando Select De Bernardi adquirió el 50% del toro Brangus Mafioso por $272 millones, una suma que en aquel momento equivalía a unos USD 200.000.

 

Un mercado ganadero en transformación

El récord alcanzado por Álvaro se produce en un contexto de importantes cambios en el mercado de la carne vacuna argentina.

Según el último informe mensual de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo interno de carne vacuna cayó en julio de 2026 a 46,3 kilos por habitante al año, el nivel más bajo registrado en más de dos décadas y un 9,4% inferior al mismo mes de 2025.

En paralelo, las exportaciones continúan creciendo. Entre enero y julio, los embarques al exterior alcanzaron las 487.200 toneladas, un 8,8% más que durante el mismo período del año anterior, con un valor promedio de USD 7.880 por tonelada.

Uno de los principales motores de ese crecimiento fue Estados Unidos, cuyo cupo de importación para la carne argentina pasó de las históricas 20.000 toneladas anuales a 100.000 toneladas. Durante el primer semestre, la Argentina envió 54.150 toneladas al mercado estadounidense, lo que representó un incremento interanual del 193,9%.

A este escenario se suma la recomposición de los rodeos, ya que los productores están reteniendo vientres para recuperar el stock ganadero. Esto reduce la disponibilidad de hacienda para el mercado interno y genera una nueva dinámica de precios.

En ese contexto, la genética de elite adquiere un valor estratégico cada vez mayor. La combinación de una menor oferta para el mercado local, el crecimiento de las exportaciones y la búsqueda de animales capaces de mejorar la productividad explica por qué ejemplares como Álvaro alcanzan valores extraordinarios.

Con los $300 millones pagados por el 50% del reproductor, la Cabaña Santa Rosa no solo concretó una de las operaciones más importantes de su historia: también puso nuevamente a la genética bovina argentina en el centro de la escena y estableció un nuevo récord para un toro reproductor en el país.