La Argentina atraviesa una intensa temporada de gripe, con una elevada circulación de la variante H3N2, subclado K. El infectólogo Hugo Pizzi alertó por el aumento de casos, especialmente entre los menores de 10 años, y remarcó la importancia de la vacunación y las medidas de prevención.
La temporada invernal en Argentina presenta una circulación particularmente intensa del virus de la gripe, al punto de que comenzó a utilizarse el término “supergripe” para describir el fenómeno. Se trata de una variante de influenza A H3N2, conocida como subclado K, que ya había generado preocupación en distintos países y que actualmente tiene una fuerte presencia en nuestro país.
En diálogo con Cadena 3 Rosario, el infectólogo Hugo Pizzi recordó que el comportamiento de esta variante había sido advertido con anticipación, luego de su circulación en Australia, Nueva Zelanda y posteriormente Europa, donde provocó una importante presión sobre los sistemas sanitarios.
Según explicó el especialista, la Argentina tomó medidas preventivas ante ese escenario y la vacuna antigripal fue adquirida y distribuida desde marzo. Sin embargo, la cantidad de contagios registrada durante esta temporada encendió las alarmas.
Pizzi señaló que se habría alcanzado una cifra cercana a los 800.000 casos, superando registros de temporadas anteriores. Uno de los datos que más preocupa es el impacto entre los más chicos: aproximadamente el 48% de los casos correspondería a menores de 10 años, según indicó el infectólogo.
Entre las características de los cuadros observados se encuentran la presencia de fiebre elevada, que puede mantenerse durante cinco o seis días y alcanzar los 39 o 39,5 grados, además de decaimiento, mayor necesidad de sueño, falta de apetito, congestión y, en algunos casos, poca tos.
La importancia de la vacunación
Ante este escenario, Pizzi insistió en la necesidad de completar la vacunación antigripal, especialmente en las personas que integran grupos de riesgo.
El especialista remarcó que las personas con enfermedades cardíacas, diabetes, asma crónica u obesidad, entre otras condiciones que pueden aumentar la vulnerabilidad frente a las infecciones respiratorias, deben recibir la vacuna correspondiente.
También recordó que la vacuna antigripal debe actualizarse cada año debido a las modificaciones que experimentan los virus de influenza y a las variantes que circulan durante cada temporada.
Prevención y cuidados
El infectólogo también llamó a recuperar algunas medidas de prevención que se hicieron habituales durante la pandemia de coronavirus, como el correcto lavado de manos, evitar tocarse la cara y cubrirse al toser o estornudar.
En ese sentido, explicó que toser o estornudar directamente sobre las manos puede favorecer la transmisión del virus a través de superficies de uso frecuente, como picaportes, mesas y elementos del transporte público.
La gripe puede transmitirse durante varios días y, en determinados casos, generar complicaciones. Pizzi advirtió que la falta de reposo, una hidratación insuficiente o la ausencia de consulta médica ante cuadros importantes pueden aumentar el riesgo de complicaciones como neumonía o meningoencefalitis.
Por este motivo, los especialistas recomiendan prestar especial atención a los síntomas, evitar la automedicación y consultar a un profesional de la salud ante fiebre persistente, dificultad para respirar, decaimiento marcado u otros signos de alarma.
Fuente: C3