Nacional, Tuesday 1 de September de 2026

Hasta su retiro es un ejemplo y un gesto de humildad: podría haberse quedado hasta que quisiera y nadie hubiera dicho nada. Es el fin de una era, pero el messismo es eterno.

Lionel Messi no es solo el mejor futbolista de la historia: también es el mejor deportista de la historia. Y quisiera agregarle un intangible: es el jugador más ejemplar de la historia. Acá, en este punto, ya no hablo del talento porque es algo que todos vimos y nadie puede negar, nadie puede decir que no es el mejor.

Remarco lo de ejemplar porque tenemos hijos que crecieron con Messi y él es un ejemplo de lucha, de resiliencia. Se cayó una y mil veces: desde chiquito, con el tema de las inyecciones; con la Selección Argentina, perdiendo finales hasta ganar y después seguir ganando. Después de la salida del Barcelona y del sapo del PSG, siempre se rehizo. Y en ningún momento, ni en la mala ni en la buena, se le conoció nunca una palabra de más. Nada de hacerse el gil para no ir a entrenarse o para no participar de un partido en China.

Lamentablemente, hoy sí tenemos que decir que es el fin de una era. Que empieza otra. Es el fin de la era más grande de la historia del fútbol argentino. Hoy termina la era más grande de la historia del fútbol argentino y del deporte argentino porque el fútbol es nuestro deporte madre. Pienso en que ya no lo vamos a volver a ver con la camiseta argentina y se me pone piel de gallina.

Este final es, en sí mismo, un gesto de humildad. Hubiera podido jugar hasta los 50 y nadie le habría dicho algo. Y él, en las líneas de su despedida pone que hay que darles lugar a los chicos. Sabiendo que tenía su lugar para siempre, hasta que quisiera. Íbamos a seguir idolatrándolo por siempre pero él elige dejar su lugar para los Nico Paz, los Mastantuono, los Almada, los Aranda, pónganle el nombre que quieran.

El legado que nos deja es inmenso, tan importante como su carrera en la que jugó tres finales del mundo y ganó una, y las dos copas América... Eso ya en las vitrinas y nos queda su legado eterno, porque Messi podrá no estar en la Selección pero el messismo no se termina.