Corrientes, Monday 19 de October de 2026

Tenía 23 años y murió tras un choque múltiple sobre la Ruta Nacional 12. Una testigo contó cómo habría intentado evitar un impacto y pidió que sus palabras lleguen a su mamá. Otro mensaje de despedida lo recordó como un joven “respetuoso, amoroso y una gran persona”.

El sábado 17 de octubre, un día antes del Día de la Madre, la vida de Maximiliano Damián Núñez Da Silveira quedó marcada por una tragedia que conmocionó a Misiones. El joven de 23 años, oriundo de Jardín América, falleció tras un siniestro vial ocurrido sobre la Ruta Nacional 12, a metros del Puente Banana, en Puerto Piray.

El choque involucró a dos camiones y cuatro automóviles. Maximiliano sufrió graves lesiones y, alrededor de las 15:30, se confirmó su fallecimiento.

En medio del dolor, el relato de una mujer que presenció el accidente se convirtió en un mensaje que busca llegar al corazón de su familia.

La testigo contó que viajaba en un automóvil junto a sus dos hijos y que todo ocurrió delante de ellos.

Según su relato, el camionero habría intentado evitar una colisión con los vehículos que tenía por delante y realizó una maniobra hacia la banquina.

“Él actuó de la mejor forma posible. Evitó chocarnos de atrás, se tiró a la banquina y esquivó a los cuatro policías que estaban ahí parados”, escribió.

La mujer manifestó que su vehículo no llegó a ser alcanzado por el camión y expresó su agradecimiento por lo sucedido.

“Mi auto, que no llegó a tocar, iba con mis dos hijos conmigo. Todo pasó adelante mío y a nosotros él nos cuidó”, relató.

Conmovida por lo que había presenciado, pidió que sus palabras lleguen a la mamá de Maximiliano, con la esperanza de brindarle algo de consuelo en medio de una pérdida irreparable.

“Solo pido paz para toda su familia”, expresó.

“CRIÓ A UN HIJO HERMOSO”

A ese testimonio se sumó el mensaje de una persona que conocía a Maximiliano y que quiso despedirlo destacando su calidad humana.

“Díganle que crió a un hijo hermoso, respetuoso, amoroso y, sobre todo, una gran persona”, escribió, dirigiéndose a su madre.

“Siéntase orgullosa de la persona que formó, porque detrás de un gran hijo, muchas veces hay una gran mamá que le enseñó a ser así”, agregó.

En su despedida, también recordó al joven por su apodo, Poshi, y dejó unas palabras que reflejan el cariño que sentía por él: “Tu partida deja tristeza, pero también un legado de amor, respeto y humanidad”.

UN DOLOR QUE NO SE PUEDE EXPLICAR

La tragedia ocurrió en la víspera del Día de la Madre, una fecha que para la mamá de Maximiliano estará atravesada por una ausencia imposible de llenar.

Mientras una testigo busca hacerle llegar su relato y quienes lo conocieron comparten palabras para recordarlo, queda el dolor de una familia que perdió a un hijo demasiado joven.

Maximiliano tenía apenas 23 años. Hoy, su historia también se cuenta a través de quienes sintieron la necesidad de hablar de él, destacar sus valores y acompañar a sus seres queridos con un mensaje de afecto.

Porque detrás de cada tragedia hay una vida, una familia y un amor que permanece incluso cuando alguien ya no está.